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Desconcierto

Al margen

Don Artemio

Casi no recuerdo su cara, pero lo recuerdo a él. El día que lo vi portaba un saco bastante dañado (¿Porqué la mayoría de los vagabundos usan saco?) y me pregunté si no sería mejor para él quitárselo, se veía que era -había sido- de lana y además los chorros de sudor por las arrugas del cuello y la cara añadían humedad a los emplastes que tenía por cabello; no era posible ver el color del que fueron y mucho menos si fueron lacios o rizados, abundantes o ralos. Definitivamente que eran largos pues las bolas de lodo no podrían sostenerse de cabello corto. Abajo del saco infamante, se superponían varias capas de algo que debieron ser sudaderas/camisas/playeras o algo por el estilo, colores por supuesto extraviados, casi perdidos para siempre y texturas ocultas entre la comida que seguramente comió y de la cual dejó caer sobre sí restos (o habría llegado alguien a robarle y entre la lucha algo se derramó/salió? He sabido que los vagabundos tienen jerarquías), o tal vez eran medallas de valor inusitado, coraje y templanza, vaya usted a saber.
Los pantalones, tristemente grandes, eran sostenidos por un par de agujetas amarradas (y de que otro modo sostiene su pantalón un vagabundo que se precie de serlo?) que aunque bien pudieron ser dos antiguas corbatas, la cosa es que la valenciana descansaba majestuosa sobre unos pies descalzos, cansados, pisoteados, como lo que cargaban. Así nomás, sin previa señal de que algo como aquello podría ocurrir, se levantó en un salto y salió disparado hacia la banqueta de enfrente.

El cubilete

De camino a Guanajuato, si tomas la carretera de cuota, te toparás con el cerro del cubilete. Bastión y almena natural cristera, no es difícil imaginar la razón por la cual fué escogido para tal. Desde la cima se domina una buena parte del valle, aunque a sus espaldas se ven otros cerros, son más bajos y están lo suficientemente separados como para ser de poco peligro. Aunado a ello, al atardecer la vista es imponente, incluso desde abajo. Trataré de postear una foto próximamente.

No se sabe

Hoy por la mañana escuchaba las noticias, medio dormido, mientras me preparaba para salir. Me acabó de despertar la certeza de que todo esto es una cortina de humo para algo más ojete, de seguro al rato se nos dejará saber que mientras todos estábamos al pendiente del niño verde, del sub de finanzas, delegados y demás ratas, en algún lugar de un gran país una atajo de bandidos asaltó al pueblo de la manera más ruin y descarada. No se que ley o reforma o que carajos será, pero ya lo dijo alguien que sabía: "Al pueblo, pan y circo"