Fierros
Modernización, upgrade, actualizaciones. Casi siempre nos viene a la cabeza software, pero en éste caso, me quiero referir al hecho de modernizar una planta de cemento, cuyos equipos datan de hace 20 años y quieren cambiar todo lo que sea necesario para hacerla funcional (y moderna) para los siguientes 10 años. Labor de titanes (o tarugos) suficiente para un año o más. Nos echamos (mis jefes, mas bien) el torito de hacerlo en medio año. No hemos dormido bien desde entonces, he perdido varios kilos (eso sería bueno si me hubiera otorgado figura de pasarela) y la calma, aquellita no me cree que sigo trabajando desde hace mes y medio 18 o más horas al día, el dinero que he ganado no tengo tiempo de gastarlo, la juventud -cada vez más escasa- escurre implacable por entre los dedos, en fin, siento que estoy reventando y lo malo es que nos falta el arranque (otros 4 meses) que representa la misma joda pero ahora caminando, subiendo y bajando escaleras, sudando como perro y llenándote de polvo. Veo cada vez más cercano mi changarrito. Voy a pedir un micro-crédito a la administración foxista. Ya veremos.
Sábado, me apuro a sacar respaldos de las aplicaciones, hago la maleta, el check-out del hotel, programo taxi.
Perro maldito quiere que nos quedemos hasta el Lunes. La cosa es que el lunes debo estar ya en Atoto para arrancar el molino 5. Me esperan en Querétaro para ir a una boda, quería llevar a mis sobrinos al cine, quería ver que ha pasado con mi perra, darle una vuelta a los amigos.
Cuando te estropean tantos planes tan de junto, no queda más que maldecir y digerirlo rápido.
Marditasea.
Otra semana lejos de casa (la cuarta!)
Y lo peor: Ya le había dicho que llegaba, que se agarrara porque andaba como león enjaulado. Menudo fiasco
Me lleva.
Me voy a poner un puesto y venderé tacos, o tortas o algo que me deje estar cerca.
Si.
Los arranques de cada proyecto son como un acto sexual, pero sin sexo.
Las manos te sudan, se te quita el sueño, taquicardia, voz enronquecida. Siempre es emocionante ver lo que logras mover con unos bits, ver trabajar una línea de cemento por la magia de la programación es casi sensual.
Igual puedes agarrar ánimos para escribir sandeces a las 2 de la mañana (ésta es la prueba) en los intermedios. Mañana les cuento cómo terminó todo
La planta de Barrientos es de las más gachas que me haya tocado visitar. Parece caer dentro de unos cuantos segunditos...pero nada, que sigue produciendo cemento y polvo.
El mejor recuedo creo, será el haber albergado unas escenas de "Total Recall" con el gobernator (hasta una plaquita conmemorativa pusieron) y ser una de las plantas cementeras más antiguas del valle de méxico.
No se, creo que ya estoy harto y apenas llevo una semana.
Serán los años, será tu pelo, tu olor, tu boca...
Escondido/perdido entre los recovecos del diario devenir, apenas despertando de un letargo producido por las fiebres del mar de Cortez -si, los gachupines nos han traído montón de enfermedades desconocidas y algunas cosas muy buenas (gachupinas, por ejemplo)- y tratando de ponerme al día, de quitarme las lagañas de los ojos, estirando la espalda entumida por la convalescencia, respirando profundo el aire recién lavado de la tierra de las manganas, me asalta la noticia:
Tenemos un negro futuro por delante.
Como que ya lo presentía, pero la verdad estaba ignorando/evitando las muy claras señas que no hubieran dejado la menor duda al observador cauteloso y (poco) pensante.
Ahora que ya no hay de piña, o le entramos con singular entusiasmo y alegría, o de plano tronamos como ejote tierno; veo (de lejos) venir días y noches obscuros, llenos de esfuerzo (yomi, yomi) ¿Valdrá la pena? El tiempo (insaciable, imperturbable, desgraciado, perro maldito, inexorable y lo peor: inevitable e indetenible) nos dejará ver si sudaremos extra para nada, si la batalla valdrá la pena, si los corazones latirán a rebato o dormirán atravesados al final.
Nadie sabe, nadie supo.
TRATA
Hoy hace 3 días que me doy de topes. Y es que la ignorancia nunca fué bendición en cuestiones técnicas.
Tengo que hacer una aplicación en Microsoft Access para ya mismo y es hora que no entra en mi cabezota la forma de trabajar de tal cochinada. ¿Y ahora...que hago?
No, no platicaré intimidades.
Éste es un post rapidín, aprovechando que me han prestado una computadora en el trabajo y además me tienen esperando desde hace 2 horas para una junta infumable, sin sentido y de la cual ya conozco el resultado.
De cualquier modo me ha dado un impulso de asomarme nomás de volada, husmear lo que se pueda y salir corriendo, con la esperanza de que nadie me vea
Ahora resulta que yo soy el tarugo, claro, si todo es cuestión de pedir y se te dará.
Mi jefe ha tenido a bien ignorar mis viáticos y me encuentro lejos de casa, sin dinero, con deuda en el hotel y además encabronadísimo porque yo tuve la culpa de todo por no pedir dinero. Como si el no autorizara cada cheque de viáticos. Perro.
Hace poco he sudado una de las gotas más gordas de mi corta vida: Una licencia de runtime de Machine edition me fue confiada en depósito y la perdí (por querer clonarla). Ándele cabrón, por pirata. Claro, he llamado al soporte telefónico indignado porque sus pinches licencias fallan como si nada. Perdón señor, éste es su nuevo código.
No tendré que vender mi charchina, conservaré el empleo (quien sabe por cuánto) y la vida sigue.