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Desconcierto

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Hoy

Añado una liga a la casa de una amiga, en la que vive tranquila y feliz con 2 amigos.
Aunque principalmente lo hago para poder visitarle cuando ando fuera (olvido hasta cuántos años tengo), sé que a mis únicos 2 lectores no le desagradará conocerles, son muy diferentes entre si y sin embargo casi los confundo una ocasión.
Ángela es muy arrebatada, se corta las venas y se las cura enseguida, para poder seguir viviendo como hasta hoy, habla poco pero con sustancia, no como yo, que hablo trivialidades a la menor provocación. Es artista.
Daniel habla aún menos, pero solamente para causar efectos notorios. Es un artista plástico. Lo que quiere decir lo hace de manera gráfica y nos deja a los demás rufianes hacernos bolas interpretando sus intenciones.
Paula es la amiga que les digo. No le he pedido permiso para hacer ésto pero espero me disculpe (ella sabe que nadie me lee, así que mi liga es de bajo riesgo). De manera inexplicable, cree que mis escasas y malogradas letras valen la pena leerse (como verán, de repente pierde la razón). Tiene muchas ganas de vivir y ser feliz, aunque a veces pregona en sentido opuesto. Se quiere bastante y vive en algún lugar del mundo, donde la brisa del mar le besa el cuerpo y las olas le susurran cachondeces en la oreja. Un día beberé con ella un gazpacho (no catalán) y platicaremos largo y tendido. Solo espero que ése día se llegue antes de mi muerte.
Salud y amores, que nunca faltan
Aquí es su casa

Las hormigas

Estábamos sentados en el tronco que alguien había dejado tirado en la entrada de la vecindad, no recuerdo bien lo que platicábamos, seguramente sobre las mamilas, o los pañales que siendo (entonces) de tela, resultaban mortales. Algo sucedió y lo siguiente que recuerdo es un mundo de hormigas, en mis manos, subiendo por mi cara, picándome el cuello, llenándome de un pavor primigenio, animal.
Esa tarde caí con fiebre de la manera más vil y desgraciada que recuerdo de mi infancia. Nunca estuve más enfermo y nunca me sentí peor. Los alaridos despertaron a todos y después de probar por todos los medios callar al escuincle baboso, la familia se resignó y salió al patio, porque las hormigas trepaban a la cama, subían por las paredes, devoraban hombres mujeres y niños, destrozaban muebles y cualquier cosa que se interpusiera en su camino, cambiaban de tamaño a placer, pero siempre eran más terroríficas.
Noche interminable.

Poco de nada

Anoche y parte de la mañana estuve leyendo a Sabines, es en realidad algo duro para una mente (y sobre todo un corazón) desacostumbrado a la poesía, pero hago mi mejor esfuerzo. Sus imágenes pueden ser muy recargadas, me refiero a que condensa tanto y tan bien, que unos cuantos renglones me han tomado una hora y además me dejaron pensando, de veras que era muy bueno. Como yo lo veo, muchos de sus poemas eran dedicados a mujeres. Debió ser un cabronzazo, muchos poemas hablan de anhelos, deseos de cuerpos, en pocas palabras: Préstame el negocio. Claro que ésto es una vulgaridad, los más poetos me dirán que rebajo el erotismo del maestro, que la profundidad de sus poemas es demasiada para mi. Neta que en más de un poema (ya leí como 20) dice bien clarito que se la quiere atorar. En el pedir está el dar (ya experimentaré y les platico como me fué) y claro que las pedía de modo sublime; no es el lenguaje purista de algunos, no la pasión platónica de algotros, sino una especie de poesía que de repente pensé llana pero mejor me detengo, porque resulta un muy mal adjetivo. Uno de mis poemas favoritos sigue siendo:

"Amo el canto del cenzontle
pájaro de cuatrocientas voces,
amo el color del jade
y el enervante perfume de las flores,
pero amo más a mi hermano el hombre"

Recuerdo que a los 20 años hice un recuento de los libros que había leído: 135. Los más recordados son las mil y una noches, el pájaro espino, el talismán, la piel de zapa, una novela de Rosario Castellanos de la cual olvido el nombre (escúpanme un ojo! cómo me atrevo?), El quijote (puta! cómo me costó trabajo agarrarle el ritmo) Unas obras de Moliére, Los mosqueteros (que la verdad no me pareció tan chingona) Cien años de soledad (alucinante) Rayuela, -Balún Canán, ya me acordé de la novela- Ciudades desiertas de José Agustín (chidísima), algunos libros de basura, tipo Og Mandino. Bueno, hasta los cuentos de Tarzán que nos llevaba mi tío Jorge y las revistas Cosmo de mis primas, claro que eso no contaba en la lista. Me sentí durante mucho tiempo el papá de los pollitos, sobre todo porque mis cuates eran unos retrasados mentales con sus debidas y picudas excepciones: El que más, había leído la Ilíada de Homero, y eso porque era a huevo en la secu.
Ahora me doy cuenta de que me falta mucho por leer, mucho por saber y más por vivir.
¡Arriba y adelante!
Creo en los reyes magos.

Mas de nada

Ayer platicaba (con mi gallo...sonido de mariachi) sobre algunas cosas con un amigo, entre ellas, del trabajo. Hace tiempo que no me pongo a pensar seriamente hacia dónde quiero ir profesionalmente. Antes que nada, debo finiquitar mis pendientes en el el tec, me tiro al melodrama y nada, que ya han pasado 6 años desde mi egreso y quién sabe si me quieran ayudar, después de que suspendí todo mi desmadre. Me da una hueva enorme pero lo tengo que lograr.
Otras cosas eran personales, me ha hecho un comentario que ya había escuchado en otro lado: Si empiezas en esto sin casarte, lo más seguro es que no te cases. Uf. No estoy preocupado hacia dónde va mi carrera (ya ni corro, más bien camino y disfruto la vista) sino me preocupa hacia dónde va mi corazón. Germinará y dará fruto? se secará de tan amargo? Que nuevas cosas me esperan (me esperan?) al final la película me gustará?
Cuando veo mi pastel de cumpleaños, recuerdo el peso de la bola (de años) y me deprimo, pero solo un poco. A pesar de que mi vida no ha estado plagada de aventuras, de anécdotas graciosas o emociones intensísimas, creo que ha sido buena, amé y fuí amado (a destiempo, lástima !) tengo algunos amigos para siempre y varios cuates, mi familia es piedra angular y siempre estará ahí, salgo de vez en cuando con alguien (solamente hasta que se da cuenta de como soy realmente y me deja) y en fin, no tengo el futuro comprado e ignoro lo que viene. Bienvenido sea. Pero que llegue.

Una raya más para el tigre

Me equivoqué. No se si fué el momento o el modo, pero la cosa es que ya está regada y ni modo de fingir demencia, a seguir con lo demás, que no es poco.
La verdad esperaba un silencio, un rubor de vanidad y un refunfuño disque en desacuerdo, en ese orden. Nada más lejos de la realidad. Me ha confrontado de la manera mas lúcida que jamás le he oido, visto o escuchado (porque leído jamás).
Completamente sorprendente a sabiendas que los viernes no se pierde "la familia peluche", el cual está comprobado mata las neuronas de los televidentes desde el primer capítulo observado -a partir de los 0.23 segundos, de hecho. Siento que es verdad lo que me ha dicho: Todo se fué a la mierda. No esperaba otra cosa. Éste absurdo optimismo que de repente me asalta! Ni siquiera hubiera intentado acercarme hasta que se le pasara el berrinche, por otro lado, la tragedia no pasa de palabras y sentimientos, los cuales el tiempo (inclemente, desgraciado) borra. Corazón dolido y todo, sobreviviremos a nuestro tiempo que ahora acaba. El tiempo pasará y si tenemos suerte, pronto estaremos tranquilos de nuevo, listos para iniciar otra chocoaventura en boca y corazón de alguien más, que ojalá salga mejor... eso no se duda.

No me molestaré en titular esto...

Hoy me han puesto una pegatina en el parabrisas cuando pasé por la caseta. Para qué la tarugada esa?
Puede ser un miserable intento de medir el tráfico, o quizá un sinsentido.
No podía llegar mas a tiempo, que ahora me siento sin sentido, como un papelito pegado al parabrisas, que a nadie le preocupa lo suficiente para siquiera quitarlo, no importa el color o el tamaño, no tiene motivo o a nadie le importa y lo más probable es que se caiga solo con la lluvia, el aire y el sol. Cuando caiga nadie recordará su existencia, tan efímera como inútil.
Hoy no estoy.

Ella

Tiene un lunar en la mejilla (la verdad es que un poco demasiado grande), el pelo castaño obscuro aunque se lo pinta de guerejo por la extraña creencia de que así se verá mejor (ya vendrá la educación), la sonrisa amplia y la suelta de nervios a la menor provocación, pero cuando la muestra de buena gana se le suaviza mucho el rostro. Los ojos se empequeñecen cuando se concentra o cuando le da sueño, y si está lúcida mira profundo, con la profundidad de un alma agitada. Manos grandes y fuertes (Mi abuela: No te acerques a una mujer de manos grandes, que todo se le hace poco. Maestra!!! ) de tanto trabajo supongo, cuerpo mal proporcionado (no me ha sido proporcionado): Del cuello a las rodillas todo está muy bien, pero pierde la prestancia con unos pies horrendos.
Su carácter es típico de la mujer mexicana: Aparenta ser muy suave pero la verdad es firme, tan firme que raya muchas veces en la terquedad, puede ser dulce y cariñosa si lo desea, pero de una manera muy tosca, lo cual me enternece por extraños motivos que aún no me pregunto y por lo mismo no dilucido. Es inocente (o navega con bandera de) y está empeñada en graduarse de administradora.
Hay algunas otras cosas de ella que quiero saber, ya les contaré.

Bienvenida

Este espacio fué engendrado con el único fin de sacudirme de encima lo que me estorba, acomodar lo que me sirve y embarrar a los demás en el proceso, con la pretenciosa idea de que pueda ser benéfico para todos. Vamos pues adelante, que yo invito.